Valladolid es un hervidero de cultura musical. Cientos de grupos y artistas en activo, de diferentes estilos y de mucha calidad, así lo corroboran. Pero sin espacios donde poder mostrar su arte en directo, la realidad se convierte casi en una "leyenda urbana". Tal vez por una gran pasión hacia la música, tal vez por reivindicar derechos que nos pertenecen como ciudadanos o tal vez por estos dos motivos a la vez, la plataforma "Salvemos la Música en Directo en Valladolid" ha decidido redactar un documento interesantísimo para pedir al Ayuntamiento espacios o permisos pertinentes, todo en aras de los músicos, locales y espectadores; tres puntos imprescindibles en el triángulo musical, ahora totalmente afectados por una situación que se ha puesto mucho más tensa (si cabe), gracias a la denegación por parte del Ayuntamiento, de los permisos necesarios para desarrollar un nuevo ciclo de conciertos, programados desde febrero a mayo en Bagur, que pretendía apoyar a los grupos locales.
Bagur es uno de los sitios utilizados por Valladolindie, ciclo que se ha visto también afectado este año por esta denegación a pesar de haber ofrecido conciertos años anteriores, tal y como manifestó Roberto Terne, de RT Producciones, en un comunicado de prensa: "Lamentamos informar de que el Ayuntamiento nos comunicó la NO AUTORIZACIÓN del ciclo 'Made In Valladolid' al no realizarse en un local con la licencia 'sala de fiestas' pertinente. Esta es la única licencia que desde 2009 permite hacer actuaciones en vivo de caracter normativo en locales privados. Pese a que nosotros nos hemos acogido a la solicitud de un permiso municipal excepcional que en anteriores años SÍ SE NOS HA ACEPTADO en otros ciclos (Valladolindie), en esta ocasión hemos obtenido el 'no' por respuesta. Esta decisión, insólitamente, también afecta a los conciertos de VALLADOLINDIE después de XVII años de trayectoria con lo cual además de cancelar el nuevo ciclo propuesto ahora también nos vemos obligados a reprogramar las actuaciones previstas de VALLADOLINDIE 2012 en este local privado".
La pregunta que me ronda la cabeza es: ¿por qué este año no y los otros sí? y ¿por qué no permiten llevar a cabo el nuevo ciclo propuesto?. No alcanzo a entender qué está pasando. Desde la Plataforma explican en el enlace para firmar (al final del artículo os ponemos el enlace) que "el origen del problema está en una normativa del 2009 establecida por la Junta de Castilla y León. En ella se deja fuera la actividad de programar conciertos a discotecas y otros locales que históricamente han contribuido a desarrollar música en directo en el corazón de la ciudad en las últimas décadas".
¿Qué hacemos?... ¿caceroladas frente al Ayuntamiento?, ¿sentadas?... Todas las opciones de esta índole son respetables pero ¿efectivas?... Bajo el marco legal, amparándome en la Constitución española, recurro al artículo 44.1 que dice: "Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho". Igualmente me hago eco del artículo 48: "Los poderes públicos promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural". El artículo 148 menciona las competencias que podrán asumir las Comunidades Autónomas, entre ellas la del punto 17: "El fomento de la cultura, de la investigación y, en su caso, de la enseñanza de la lengua de la Comunidad Autónoma".
Recapitulemos: no se está promoviendo desde los poderes públicos el acceso a la cultura musical del directo, a la que todos tenemos derecho. Por eso el artículo 48 es valiosísimo: presentando el documento con las firmas dejamos de manifiesto nuestra participación libre y eficaz en el desarrollo cultural del ámbito musical. Si las cortes de Castilla y León asumieron en su día fomentar la cultura, en todas sus expresiones se entiende (la música por supuesto forma parte), llevando a término la ley restrictiva del 2009 tampoco cumplieron su palabra.
Un momento, que ha llegado un comunicado de Roberto Terne: "Este pasado miércoles día 1 de febrero RT PRODUCCIONES (Valladolindie) hemos tenido la oportunidad de reunirnos en el Ayuntamiento de Valladolid con Dª Mercedes Cantalapiedra (Concejala de Cultura), Don Jose María Viteri (Gerente de Fundación Municipal de Cultura) y Don Carlos Heredero (Técnico de Concejalía de Cultura). La reunión tuvo como motivo la reconducción de la XVII Edición del Festival Valladolindie en espacios municipales o privados en regla . También para exponer puntos de vista en torno a la realización de un ciclo destinado a grupos de Valladolid en diferentes espacios de la ciudad llamado ‘Made in Valladolid’.
Nos estimula comunicar que el Ayuntamiento de Valladolid, en su intención de seguir potenciando la escena musical de su ciudad, nos ha instado a continuar con la realización de los conciertos previstos para Valladolindie 2012 en espacios regulados y municipales. Su edición XVII tendrá un inicio de carácter inmediato. En breve informaremos sobre la programación definitiva así como de los espacios en los que se realizará.
En lo referente a la programación dedicada a grupos de Valladolid planteada con el nombre de ‘Made in Valladolid’, comunicamos que en breve ofreceremos más información sobre el proyecto
Consideramos este encuentro como positivo y nos anima a seguir trabajando conjuntamente en la cultura de nuestra ciudad".
Respiro profundamente tras leerlo mientras pienso que se me escapan muchísimas cosas, como por ejemplo: ¿a qué se debe este cambio de actitud repentino por parte del Ayuntamiento? ¿La mala prensa ayuda? ¿Se tienen que elaborar recogidas de firmas que informen a los ciudadanos y moverlas a conciencia por redes sociales y diversos medios de comunicación para que lleguen a todo el mundo? ¿Es este tipo de difusión, esa difusión que saca a la luz situaciones que jamás tendrían que darse y permitidas por instituciones responsables del bienestar de la ciudad, la panacea para que las entidades públicas se vean en la obligación de replantearse decisiones aparentemente inamovibles? (a las primeras preguntas no sé pero a esta última parece que responde el comunicado expuesto más arriba... )
¿Ha habido recapacitación? No lo sé. Otorguemos el beneficio de la duda pero que quede clara esta reflexión que, con o sin recapacitación, sigue y seguirá siendo una realidad innegable: cuando se redactan las leyes, se aprueban y se hacen públicas han de cumplirse. Del mismo modo que tenemos deberes como ciudadanos también tenemos derechos y evidentemente el acceso a la cultura, sea del índole que sea, es un derecho recogido en la Constitución española.
Si queréis abogar de forma activa por la causa que plantean desde la plataforma "Salvemos la Música en Directo en Valladolid"; si queréis contribuir con la reivindicación legal, aquí tenéis el enlace para firmar.
"Salvemos la música en directo en Valladolid"
Así reza la frase promovida por la Plataforma "Salvemos la Música en Directo en Valladolid". Precede al enlace donde poder firmar online, para pedir al Ayuntamiento de la ciudad, que permita desarrollar música en vivo a los grupos locales.